A Prueba: Suzuki Baleno… ¡un coche realmente estupendo!

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¡ESTUPENDO COCHE!
(tomado de la revista Motor y Volante de este mes)

Manejar un coche manual tiene su encanto, manejar en sí puede ser un arte, pero cuando uno usa tres pedales y una palanca para ir seleccionando el engrane adecuado para tener el mejor rendimiento, se vuelve sublime.

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Las transmisiones automáticas llegan a ser muy eficientes y en general funcionan muy bien, pero siempre como que les acaba faltando algo.

Luego están las de doble clutch que hacen los cambios de velocidades mucho más rápido que lo que uno los puede hacer manualmente. Pero jalar una paletita detrás del volante no requiere de demasiada habilidad. A lo que me refiero es al arte y el gozo de manejar. Y eso, en este sencillo vehículo ¡reaparece!

Voy a decir que es un coche con equipamiento básico, pero por básico no quiero decir que no venga equipado, sino que tiene lo básico para que un coche sea disfrutable de manejar.

Transmisión manual de 5 velocidades + reversa, velocímetro y tacómetro analógicos y de muy fácil lectura. Con una pantalla digital, podemos obtener información que realmente es poco relevante, pero que puede ser entretenida. Indicadores de potencia y torque, por ejemplo o el rendimiento que tiene con la gasolina, entre otros. Además, agradezco que se puede seleccionar el odómetro de viaje A y B, todo muy fácil por medio de un par de botoncitos a un lado del velocímetro y el tacómetro respectivamente. Francamente, hasta aquí todo muy intuitivo.

El ajuste del asiento es manual, no hace falta más. Ajuste de volante (forrado en cuero) tanto en altura como telescópicamente, lo que facilita encontrar la postura de manejo.

Tiene también ajuste para la altura de la luz de los faros.

El sistema de infotenimiento ya es el familiar típico de Suzuki, que realmente es muy fácil de manejar, aunque sigo prefiriendo una perilla para poder subir y bajar el volumen, todo lo demás funciona muy bien.

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El diseño exterior lo siento muy bien logrado, sobre todo el cuarto posterior, la puerta trasera o escotilla, con ese pequeño alerón arriba del medallón que le da un trasero verdaderamente atractivo. Creo que la parrilla podría tener más personalidad, ya que se parece mucho a otra marca también oriental.

El manejo es bastante ágil, gracias sobre todo a su relación peso / potencia. Es un coche verdaderamente ligero, pesa 935 kg, desarrolla 91 hp, tiene transmisión de 5 y todo esto con solamente 1373 cc

No es que corra más, claro, pero igual manejarlo se disfruta mucho. ¿Y no es eso lo importante?

Hablando del manejo, es bastante ágil, las velocidades están calculadas para dar un buen rendimiento de gasolina.

Normalmente, cuando pruebo un coche lo primero que me llama la atención es que le cuesta mucho trabajo dar el rendimiento que promete.

Sin embargo, cuando me lo entregaron marcaba un rendimiento de 20 km/l y pensé: “al rato me va a marcar que anda por los 12 km/l y eso con mucha suerte” y ¡oh sorpresa!, sí entrega mínimo 18, que es más que lo que dan mis motocicletas, y eso manejándolo de manera alegre. De todos los coches que he probado para Motor y Volante, y esto ya es un decir, tengo un nuevo campeón para el récord en cuanto consumo en ciudad. Incluso hice una prueba abusando de la chancla derecha y aun así logré consumos más bajos que una moto como la que yo tengo, que es de 650 cm³ que, por cierto, también es SUZUKI y llevo tres felices años con ella. Decidí manejarlo sin cuidar nada el consumo: ahora sí que sumiendo el acelerador y llegando al corte de inyección en casi todas las ocasiones posibles y aun así el coche no bajó de 14 km/l. Impresionante. Si fue capaz de consumir tan poco con un manejo así, el siguiente reto consistió en revisar cuánto podía consumir cuidándolo razonablemente bien. Esto implicó aceleraciones a medio recorrido del pedal del acelerador y cambios de velocidades a no más de 3500 rpm. A pesar del entorno urbano de la prueba, el trayecto ayudó ya que no fue una zona con semáforos y era fácil mantener una velocidad relativamente constante entre 60 y 80 km/h. El resultado fueron unos excelentes 23 km por litro. La verdad es que con este rendimiento bien mercería placas de automóvil verde, puesto que estoy seguro de que esta cosa consume menos que algunos vehículos híbridos.

Ahora bien, aunque es un coche increíble para la ciudad por lo ligero que se maneja, lo cómodo que se maneja y lo poco que gasta de gasolina, me gustaría una suspensión un poco más firme. Cuando uno lo comienza a curvear un poco más exigido, comienza a pedir clemencia. Nada que no sea fácilmente mejorable con unos amortiguadores más duros.

El sistema de escape se nota que está un poco restringido, cosa que con un sistema de escape más liberal le cambiaría totalmente el carácter.

Solo le faltaría una transmisión un poco más ajustada en sus relaciones para que en las subidas no se “caiga” tanto al cambiar de una velocidad a otra.

Sin embargo, sin tocar la transmisión, solo mejorando el sistema de escape y con unos amortiguadores más firmes y unas llantas con un perfil más agresivo, éste sería todo un GT del siglo 21, un verdadero juguete para los que disfrutamos del manejo.

En conclusión, me gusta y mucho… aunque si lo tuviera, lo primero que le haría serían los pequeños cambios que menciono.

                                                Francisco Montaño Be