Motor y Volante es un CLUB. No, ¡es una revista! Bueno, es la revista de un club. No, ¡es el club de una revista!

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Desde el principio (hace ya casi 40 años) Motor y Volante fue fundada más con la intención de divertirnos, que de ganar dinero.
Ya desde antes algunos amigos nos la pasábamos platicando de coches, comentando lo que había publicado tal o cual revista extranjera.
¿Nuestras favoritas de entonces? La británica Car así como la gringa Car and Driver que eran -y siguen siendo- divertidas y poco respetuosas de las costumbres comerciales.

CAR, en particular, se daba la libertad de asistir a un lanzamiento y en vez de dedicarle su nota al coche, se ponían a hablar de los vinos de la región donde habían sido probados los coches. Y sus notas siempre, siempre eran entretenidas y provocadoras de debates.

Car and Driver, por su parte, tampoco era muy seria y además se divertían peleándose a la greña con sus lectores que les criticaban algo.

O sea, nacimos igualitos, solo que a la mexicana.

Muchos lectores se dieron cuenta desde el principio, quienes nos contaban que cuando les llegaba su ejemplar de suscripción -o regresaban del Sanborns con la nueva en la mano- se iban derechito a su sillón favorito, se servían un whisky o una cuba y comenzaba nuestra plática entre amigos.

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Ese fue nuestro proyecto original y lo hemos sostenido contra viento y marea, a pesar de que llegaron competidores cuyos fines -y métodos- eran otros.
Ellos venían tras la lana. Los coches no eran sus amigos, eran solo un pretexto para conseguir dinero, ya fuera por publicidad -que no tiene nada de malo- siempre y cuando a cambio no se “reorienten” las opiniones publicadas.
O bien por vía de los infames, pero invisibles chayotes que muchas marcas promueven y muchos periodistas aceptan, que hacen exactamente lo mismo. Hacer ver bien a sus coches y vergonzosamente a sus autores que ni saben ni disfrutan de los coches sino solo repiten lo que ya viene en letrotas en cada ficha técnica. Repiten hasta las iniciales de los sistemas (EPS, ABS, etc.) porque no tienen la menor idea de qué son, cómo describirlos  nicómo funcionan. Ni siquiera saben la diferencia entre potencia y torque, mucho menos podrán juzgar si en cada coche viene bien o mal equilibrada.  

A nosotros, todos los que hemos desfilado corto o largo por Motor y Volante (que ya sumamos más de 50) lo que nos interesa es aprender, platicar, debatir, divertirnos, y aun antes desde antes que salga la revista ya andamos chateando todo el día sobre si tal o cual coche es mejor que el otro. Y que si el que manejó fue muy bruto al no darse cuenta de lo que descubrió el que miró al coche por debajo.

Y luego el proceso se repite con ustedes, lectores, que nomás sale la revista -o las notas en las redes- y ya están escribiendo para decirnos que sí o que no, para felicitarnos o para mentarnos la madre.
Eso es Motor y Volante, un club de amantes de los autos.

Donde no se pagan cuotas.
Vamos, nadie paga nada. Pero nos divertimos todos.

                                                                    Gabriel Novaro

 

(tomado de “Autopia” de la revista 464)