El desplome mundial trae de cabeza a las armadoras y sus autoparteras

 

Con las fábricas de automóviles en Estados Unidos inactivas debido al nuevo coronavirus, las interrupciones recaen sobre los proveedores de autopartes de la nación, algunos de los cuales ya están mostrando
señales de angustia.
A diferencia de las armadoras más grandes y bien capitalizadas, las miles de empresas de partes que alimentan la cadena de suministro global de la industria operan más cerca del borde, dicen ejecutivos, consultores y abogados de la industria.
Algunas ya están despidiendo a trabajadores, retrasando pagos a proveedores y pidiendo a los prestamistas que ajusten las condiciones. Otras están tratando de conservar el negocio manteniendo algunas
líneas de producción en funcionamiento, sabiendo que deben estar listas cuando las compañías de automóviles reanuden
la producción.
Muchos contratos de abastecimiento requieren que las empresas de autopartes entreguen a tiempo o se arriesgan a multas
de hasta 50 mil dólares por cada minuto de retraso, dicen abogados de la industria…

Mientras tanto, como se ve en la tabla, todas (excepto Mercedes y Mazda) han caído estrepitosamente en su producción.

desplome

Algunos pensaron que se podría eludir el cierre temporal de las fábricas automotrices en Michigan que comenzó en marzo, llenando pedidos de piezas provenientes de China, donde se han empezado a reactivar las líneas de producción.

Reactivar las líneas de producción podría causar otra crisis de liquidez para los proveedores porque tienen que afrontar los costos de recontratar a trabajadores y comprar materiales antes de que les paguen, consideran los ejecutivos.
Una disrupción en una sola empresa podría tener un efecto dominó, que en última instancia impactaría en la producción de múltiples
fábricas de ensamblaje, indican los analistas de la industria.
Las armadoras, incluyendo Ford, Toyota y Nissan Motor Co., dicen que están trabajando con los proveedores de autopartes para asegurarse de que podrán apoyarlos cuando sus fábricas en Norteamérica reanuden la producción.
Un pequeño número de proveedores han podido conseguir contratos para producir piezas para General Motors Co. y Ford mientras se apresuran a establecer la producción de ventiladores y demás equipo médico.

 

  Staff/The Wall Street Journal