…¡y seguimos encontrando usos (y costumbres) con la Lobo Platinum Limited!

¡No queremos devolver esta Ford! ¡Ya nos encariñamos! Y el caballito también.

lobo

¡Pero pronto verán las fotos de cuando la llevamos al rancho!
Ahí sí nomás se oía “¡Eepa, epa arre!” (que es como se adaptó solito el claxon) para arriar el ganado.

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