Tocamos base con el nuevo Serie 1 de BMW

TODO CAMBIA en la nueva Serie 1 de BMW.
¡TODO!

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No solo el estilo ha tenido su mayor cambio desde que se lanzó la primera generación del modelo en 2004, sino que también el más distintivo atractivo del automóvil también quedó (paradójicamente) atrás.
Es decir, ya no se puede comprar un nuevo Serie 1 de impulsión en las ruedas traseras.

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Solo hay de dos sopas, o es de tracción (eje delantero) o es tracción total (ambos ejes)… y sanseacabó.

 

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¿Tan importante es la desaparición del BMW chico que se empujaba como los meros machos? Bueno, si estás leyendo esto, entonces probablemente sí, ya que es obvio que tú tienes un interés declarado por los autos de manejo fuerte tradicional.
Sin embargo, la verdad es que una gran parte de los conductores actuales de la serie 1 ni se dan cuenta de que su automóvil es de “tracción trasera” (como le dicen los ignorantes), ni mucho menos saben que tal cosa tenga importancia. Y lo malo es que BMW allá en Munich ya se dio cuenta del deterioro de la exigencia popular y decidió ahorrarse el esfuerzo.

BMW todavía comercializará la serie 1 como un hatchback familiar “deportivo”, y de hecho lo es, lo que significa que para el comprador promedio (esos que nunca se agachan a ver los coches por debajo), nada ha cambiado.
De hecho, la especificación de M Sport se mantiene (junto con la de SE y Sport), al igual que una versión de alto desempeño denominada “M”.

Tú estás tan calificado como nosotros o cualquiera  para juzgar si te gustan o no las líneas, porque eso es subjetivo; así que procederemos a seguir con temas más bien técnicos

Por ejemplo, BMW destaca que (¡uuuhhhh!) el sistema de infoentrenimiento que viene estándar es el “sistema operativo BMW 6.0” (haz de cuenta como si fuera Windows 7), aunque como opción puedes obtener la versión 7.0 (digamos ¿Windows 10?) que es más avanzada y es la que viene en el Serie 3.

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El tablero está lleno de botones electrónicos, eso sí, sobre todo alrededor de la consola central (toda la cabina es muy similar a la de su hermano mayor), pero por suerte quedan muchos interruptores físicos para las funciones cruciales. También puedes utilizar el asistente personal incorporado de BMW para ajustar la temperatura, navegar al restaurante de pizza más cercano o solicitar un chiste a la carta -si estás de humor para que te haga reír un robot sin rostro. Piensa en un Siri un poco menos capaz, pero para coches. Por eso el control por gestos ya viene incluido también.

¿Qué falta? Ah, ¿te refieres al temita de la impulsión? Bueno, se fue.
Y según parece se ha ido para siempre. Dependiendo de qué sabor escojas tu serie 1, será con tracción (delantera) o con tracción integral (total). Para quienes piensan que su 118d M Sport es un auto de alto desempeño, esto es el fin del mundo. Sin embargo, para el resto (por ejemplo, aquellos que solo quieren un hatchback de alta calidad) esto será tan intrascendente como si hubieran cambiado por otra la ganadería a la que le compran los cueros de los asientos.

Ciertamente, para los muy calientes del asfalto, o sea, que irán por un M135i xDrive con 302 caballos y 332lb/pie de torque, la buena noticia es que transmiten la fuerza de la tracción a las cuatro ruedas. El  xDrive es ahora estándar con una distribución del torque al 50:50, excelente y con un  control de carrocería lo suficientemente tenso como para que el M135i rara vez se sienta fuera de su ámbito a velocidades y curveos de carretera bien manejada.

También presume un control de tracción ARB (diseñado para reducir el subviraje al repartir cuidadosamente el par) y el control de desempeño de BMW, que aplica los frenos de las ruedas internas (las que dan al interior de la curva, vale aclarar) antes de ya de plano cortarles la tracción. Ambos son estándar en la gama.

Sin embargo, a pesar de lo capaz que es el M135i,  pues no hay escasez de rivales en este sector: Mercedes-AMG A35, Audi S3, Volkswagen Golf R, y aunque el 135i es tan rápido, ya no tiene esa característica especial que lo distingue del resto.
Sales fuerte de una curva canija, y luego luego te sientes dominado por el frente y como el par está tan bien distribuido, no puedes hacer ningún ajuste digamos “manual” de la potencia. Y debido a que las ruedas activas están educadas para actuar con moderación, nunca se siente como si estuviera haciendo buen uso del diferencial de deslizamiento limitado Torsen que trae de serie.
La dirección es razonable, no es demasiado pesada como la de muchos autos de alto desempeño y el chasís (con amortiguadores adaptativos opcionales) se siente lo suficientemente torsionalmente controlado  como para negociar las carreteras más canijas que tenemos en el país, si bien todavía no lo manejamos allá y estamos adivinando en los pisos planos de Alemania.

El motor ya no es el 3.0 litros sino que ahora arranca con un cuatro cilindros de 2.0 litros que produce 302bhp y 332lb ft de torque. Como te imaginas, no tiene el carácter dócil y gritón de los seis, pero igual tiene cosas que agradecerle. Para empezar, el ruido producido es un rico estruendo disparejo, pero salpicado por algunos estallidos corteses y explosiones en las salidas de los tubos de escape, y el ritmo que ofrece es profundamente impresionante, incluso si no vas tan rápido. En un tramo libre uno llega pronto a los 220 y sin sudar.

Las listas de engranes van desde una manual de seis velocidades, una automática de doble embrague de siete velocidades y una automática Steptronic de ocho velocidades. BMW dice que cada una va con su “par correcto”, por lo que cada motor viene con su respectiva transmisión. Aunque ni nos interesa, en el lote de unidades para prueba venían un 116d de menor potencia con la manual de siete velocidades, pero  el 120d, solo estará disponible con la de ocho velocidades debido a su capacidad para domesticar el torque adicional. Pero eso intertes más bien allá lejos, no acá.

El auto mide 3 cm menos en total y 2 cm menos entre los ejes, y presume ofrecer más espacio interior (3 cm más atrás) precisamente por el transeje atravesado y el sistema de reparto de la fuerza motriz. O sea, ¿cambiamos más espacio para las rodillas en vez de un eje vivo atrás?

Hmm…

Y bueno, pues el BMW Serie 1 ha cambiado tras un parto sin dolor. Ya sin impulsión (el M135i siendo el más afectado) la conducción sigue siendo impresionante en las áreas que más preocupan -o al menos detectan- a la mayoría de los clientes. La funcionalidad también ha mejorado, incluso los asientos traseros y, uuups, el sistema operativo para jugar con la pantalla.

Aun así, ES UN BMW.
Y ya sabes lo que eso significa.