Los autos que se “auto-corrigen” ya están listos. Muuuy listos y cada día máaaas listos.

Reciben no sólo “actualizaciones” para solucionar fallas, sino que implementan por sí mismas funciones nuevas cada dos o tres meses… ¡es como obtener un coche nuevo!

Los fabricantes de coches han equipado sus autos nuevos con mucha tecnología, convirtiéndolos efectivamente en computadoras sobre ruedas.

Su siguiente reto: renovar el software vía remota, para que la gente no tenga que manejar hasta la concesionaria para actualizaciones.

MS

El fabricante de autos eléctricos Tesla Inc. fue el pionero del concepto de vender autos que se pueden actualizar de manera inalámbrica, demostrando que es posible transmitir “parches” y funciones nuevas al vehículo de manera muy parecida a como los consumidores descargan software nuevo a sus teléfonos inteligentes.
Ahora, General Motors Co., Ford Motor Co., Toyota Motor Corp. y otras armadoras tradicionales están tratando de alcanzar a Tesla, esperando ahorrar miles de millones de dólares en costos de garantía y otras reparaciones al corregir problemas vía actualizaciones transmitidas vía internet.
Hasta ahora, su capacidad de enviar actualizaciones inalámbricas
en gran medida sigue estando limitada a cambios sencillos en la pantalla de multimedia, como enviar datos nuevos para actualizar
mapas de navegación.
Tareas más complejas, como emitir un parche de software para reparar un defecto en el sistema de dirección, normalmente requieren una visita a la agencia automotriz.

“Como que nuestra industria vio las (actualizaciones inalámbricas)
más como algo de Silicon Valley”, comentó Glen De Vos, director de tecnología en el proveedor automotriz Aptiv PLC, que se
especializa en sistemas electrónicos y de seguridad. Y añadió “Creo que
la gente ahora se da cuenta de su enorme valor”.
GM ha anunciado que introducirá su primer vehículo totalmente actualizable este año y extenderá esa capacidad a toda su línea, probablemente en el curso de los siguientes años.

Ford ofrecerá actualizaciones inalámbricas en su nuevo vehículo deportivo utilitario eléctrico (todavía sin nombre y que será fabricado en Hermosillo, Sonora) anunció Jim Farley, presidente de mercados
globales de Ford.

hermosillo

La firma de investigación IHS Markit pronostica que las ventas globales de vehículos totalmente actualizables aumentarán de menos de 500 mil el año pasado a 35 millones en el 2025.

La firma asesora ABI Research indicó en un reporte el año pasado que las fallas relacionadas con software les cuestan a los fabricantes
automotrices unos 17 mil millones de dólares al año a nivel mundial.

estadist

El otoño pasado, GM retiró del mercado más de 1 millón de camionetas y SUVs para corregir una falla de software que ocasionaba un defecto en el sistema de dirección en algunos modelos.
GM hizo que sus los clientes llevaran sus autos a la agencia y luego les pagó a técnicos externos para que actualizaran el software, un costo que probablemente se pudo haber evitado por un “parche” transmitido
de manera inalámbrica, aseguran los analistas.

Con el tiempo, las actualizaciones inalámbricas también podrían alterar la naturaleza de tener auto al permitir que los clientes cambien o realcen las características en el vehículo durante su vida útil, declaran analistas y ejecutivos.
“Definitivamente las usaremos para arreglar cosas que fallen”, destacó Farley. “Pero también puedes sorprender y deleitar al cliente con una experiencia que no esperaba, por la que no cobras y que desarrolla
lealtad a tu marca”.

Tesla ya lo ha demostrado con su Modelo S cuyos clientes – o más bien sus propios coches-  ya han recibido vía remota muchas mejoras evidentes, incluyendo una función realzada de dirección automática. En otra ocación, Tesla ordenó remotamente a sus coches en Florida a extender el rango de sus baterías cuando se dio cuenta de que sus usarios huían de un huracán que se avecinaba.

O ya ha logrado “alzar” un par de centímetros a sus coches (para que tengan un mayor libramiento al piso) cuando detectan que esos coches andan en zonas que se han inundado o se topan frecuentemente con lodazales.

¡Estos sí son coches inteligentes! No queremos que las computadoras a bordo nos quiten el placer de manejar, pero sí que nos salven de problemas antes de que nosotros mismos nos hayamos dado cuenta.

 

fuentes: agencias, WSJ, Bloomberg, RSI Research

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