Anuncios

A Prueba: Hyundai Accent

¡IMPECABLE!

 

¿Cómo con cuántos metros de coche quedas contento?

Hyundai-Accent-2018-1024-07.jpg
Si la respuesta es algo así como con los suficientes o ni más ni menos o justo lo que necesito, permítenos presentarte al nuevo Hyundai Accent.
Ofrece todo lo que necesitas en un automóvil y casi nada de lo que no necesitas.
En pocas palabras, para ser claros desde el principio, no le falta ni le sobra nada.
Y dada su larga progenie, que en México se hizo confusa por la problemática distribución (y cambios de nombre) de cuando lo traía Chrysler, cada uno de nosotros que se sentaba al volante, sin fallar decía “¿en serio este es el nuevo Accent?”

Y es que no es para menos, la distancia entre ejes ha crecido más de un centímetro, que en este rango puede hacer gran diferencia (al basculamiento, más que al espacio interior, pero también) y la longitud total también aumenta en una cifra parecida, lo que le da una apariencia mucho más equilibrada.

Junto a los pequeños aumentos en espacio para las piernas delante y detrás y un mayor margen de maniobra para los pasajeros del asiento trasero, la mejoría más importante es el aspecto del Accent. Este Hyundai ahora tiene proporciones de auto de tamaño normal, sin la apariencia rechoncha y con forma de burbuja que afligió a su predecesor y muchos otros sedanes pequeños.
Tan así, que nos puso a dudar de la longitud total y si de plano lo habían subido de escalón, así que lo medimos lado a lado con otros más grandulones. Con su nueva parrilla hexagonal, bonitos faros delanteros y calaveras, así como aerodinámicas, casi podría pasar por un Sonata sietemesino.

Hyundai-Accent-2018-1024-27.jpg

La suspensión del Accent no cambia mucho, PERO no olvidemos el aumento de dimensiones donde van colocados ambos ejes. La ingeniería consiste nuevamente en cartuchos delanteros y un eje trasero de barra de torsión en una “c” muuuy alongada, pero ahora ambos ejes se atornillan a un cuerpo más rígido que, además, luce un mejor aislamiento contra el viento y el ruido del rodamiento contra la carretera.

Hyundai-Accent-2018-1024-2a

Este Hyundai perdió 7 caballos de fuerza y 4 lb-pie de torsión del anterior 1.6 litros en línea con sus cuatro cubetitas, en gran medida para mejorar su eficiencia en todo el rango de revoluciones, pero los nuevos picos de 130 caballos de fuerza y 119 lb-pie de torque se mantienen en las mismas velocidad-motor de antes: 6300 y 4850 rpm.

Hyundai-Accent-2018-1024-25.jpg

Uno podría decir que nada de lo ya revisado, así analizado separada y fríamente sobre la mesa, suena impresionante. Pero a la hora de la verdad, que es cuando se juntan y operan en concierto, estos humildes elementos se combinan para ofrecer una experiencia de conducción sorprendentemente grata. El rodamiento se siente sólido y el control del cuerpo es como si viniéramos apretándole la cintura con nuestras propias manos o con un cinturón de trabajo pesado de esos que usan los cargadores de la Merced, para que no les salgan hernias y como que les da hasta más fuerza en los bíceps. Incluso manda sus mensajes sobre el estado del asfalto derechito a nuestras manos al volante, como si les viniera platicando. No curvea así que digas mucho (0.81g), pero tampoco da vergüenza como otros coches que andan por ahí con un moñito azul en la parrilla, que no llegan ni a 0.80. La frenada tampoco es espectacular (aunque por fin ya trae discos en las cuatro ruedas) pero el resultado es justo del promedio, tal vez porque trae unas llantas bastante flaquitas y marca patito.

Hyundai-Accent-2018-1024-22.jpg

Lo que cuenta es la manera en que los controles principales del Accent (volante, pedales, vaya, hasta el apoyo para el pie izquierdo) funcionan en armonía con la suspensión para hacer que las curvas sean casi tan divertidas como en un Mazda.

La caja automática y sin presunciones hace un trabajo nítido y sensato. Vamos, este coche no ruge, pero a cambio no se raja. Hasta nos gustaba intentar confundirla levantando el acelerador a medio cambio a ver si la sacábamos de onda, pero no. En lo suyo la caja de seis.

Este auto levantó los 100 km/h en 7.5 segundos (@ 1000 msnm), mucho más rápido que cualquier otro subcompacto de su calaña. Mientras más lo manejábamos, más nos iba gustando – y conste que otras veces (como ya leerán sobre su hermana gigante, la Santa Fe, que también tenemos por aquí en pruebas) es al revés. Hasta nos pusimos a ver y medir por qué la placa de apoyo para el “cuarto pedal” (o sea, el descanso para el pie izquierdo cuando andas pisándole fuerte) en el Accent era como hecha a la medida, como si tu zapato estuviera amarrado mientras que, en la Santa Fe, así grandota y todo, te dejaba con la pata al aire.

Una relación de transmisión final más corta que la del auto del año pasado probablemente mejoró el rendimiento en el arranque. Da jalón y todo. Repetimos, cada cosa así solita no impresiona, pero su resultado en conjunto es impecable. Las relaciones de la caja son ahora más cortas y fortachonas, lo que también parece mejorar la maniobrabilidad del Accent, incluso tal vez más que los ajustes del motor que Hyundai le hizo. Sin embargo, notamos que el motor se siente más suave que antes y los tonos que emite podrían considerarse hasta operísticos (¡tralalá!) comparados con otros de su clase y precio. La economía de combustible es, como era de esperar, su plato fuerte: en todos los días que lo tuvimos ni siquiera le tuvimos que poner más gasolina (jeje, por codos). Pero si quieres las cifras exactas de kpl, lee otra revista, acá en M/V nos gusta más contarles del “cómo” más que del “cuánto”.

Hyundai-Accent-2018-1024-11.jpg

Una vez sentados adentro, descubrimos muchos buenos detallitos, asas para todos, portalentes amortiguado, botones para ventanillas retro iluminadas. Un detalle hasta nos dio risa: hay portavasos moldeados en cada panel de la puerta, que, combinados con el trío de portavasos en la consola central, elevan el total a siete. ¡Siete refrescos puedes llevar! Nuestro colega que califica los coches midiendo con botellas de Pepsi debe estar enamorado del Accent.
La cajuela no canta mal las rancheras (el suscrito no carga cinta de medir y le vale mothers en dm3, solo ve si se ve grandota o chiquita). Se ve grandota.
Y además los respaldos posteriores se abaten, si piensas llevar camellos o algo así.

¿De veras vas a subirle camellos?

GN

 

@HyundaiMotormex

 

 

 

Anuncios