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McLaren Senna: 800, 800 y 800 (¿ochocientos qué?)

Hay quienes nunca tienen suficiente. ¿800 bastarán?

 

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El Senna de la verdadera Mac (la de Sheffield, Inglaterra, no la atrapatontos de Califonia) viene a ser lo que sería una mujer perfecta. Derivado del proyecto P1 que ya tiene 10 años de andar rondando, ofrece más potencia, más agarre y menos peso, cada uno con una cifra de 800, caballos netos DIN, kilos y fuerza aerodinámica descendente.

A la vista, el Senna se ve más grandote de lo que uno se imagina (sobre todo puesto al lado de un 720S) pero si examinamos su “piel” y sus “huesos” descubrimos fibra de carbono por todos lados. Cada cascarón de asiento (sin la tela ni el acojinado) pesa solo 3 kilitos. El alerón, así solito, pesa solo 7 kilos pero se le puede uno subir encima  sin romperlo aunque peses 3.5 toneladas.

Esta maravilla de material permite muchas cosas, como mantener el peso total por debajo de los 800 kilos, listos para dejarse gobernar por los 800 hp (DIN, porque SAE serían como 790) o sea, una increíble relación peso/potencia de ¡un caballo de fuerza para cada kilo de peso!

¿Se imaginan la respuesta?

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Pues sí, imagínensela nomás porque de manejar esta belleza, ni máiz (verbotten diría un alemán que ni tiene nada que ver).
El origen de esta relación peso/potencia es una máquina de coser igualita a la de nuestras abuelitas, miren: un V8 de 4 litros con turboalimentación que dispara casi 600 libras/pie de torque.
Por fortuna, el diseño impide que salga volando hacia el espacio exterior, pues provoca una “downforce” (pochada que usamos todos por flojera mental de traducirlo) equivalente a… (¡adivinaste!) ¡800 kilos!

O sea, ya en alta, no hay forma de despegarlo del asfalto. Ni quien quiera.

 

Los rangos estimados de desempeño  son igual de pasmosos:
0-100 en 2.8 segundos

Velocidad Máxima 330 km/h

CGV*  1.5 G  (capacidad de curveo)

Frenaje de 200 km/h a 0 en 102.6 metros con desviación de 0.8%

¿Arroz?

*Estimado todavía, pero que Motor y Volante ya está a punto de comenzar a medir de nuevo, con la inminente llegada de nuestro nuevo Marciano (II, que ya ordenamos a Inglaterra, precisamente, y del que ya tenemos hasta el “tracking number”  para no dejar de vernos apochados) con el que someteremos todos los autos a prueba, a la batería completa de mediciones. para que no nos cuenten las fábricas, ni mucho menos lo que nos inventen los niños y niñas “fifís” metidos a comunicadores o “influencers”  (¡pocho, pocho!) que repiten como pericos lo que no entienden.

Pero este auto (más avión que coche) no es baba de perico. Miren, terminamos contándoles otros detallitos para dejarnos con la boca abierta, como los “cartones” y paneles de las puertas  (que por cierto pesan apenas 11 kilitos cada una, completa) hechas en compuestos transparentes, lo que te permite vigilar con los propios  ojos del piloto justo y exactamente lo que está pasando por debajo del ápice del coche en plena curva.
Ah… de veras, les gusta más decir otra pochada, “apex”.
Es lo mismo, ¿sabes? Nomás cambia el idioma.  Y aquí, si no en esta revista por lo menos en este país, hablamos y escribimos en español.

O en portugués, mira, ahí te va una palabra portuguesa: “Senna”.

Un auto que dará mucho de qué hablar (800, 800, 800…) porque de nuevo innova en campos donde ya todo lo demás se ve viejo y choteado.
En comparación, al menos.

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¿Te gusta, Ayrton, lo ves bien desde allá arriba?

 

 

fotos: McLaren

 

 

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