Anuncios

¿El verdadero ancestro del Vocho?

 

El Hanomag Kommisbrot (“Pan de Caja”) se fabricó de 1925 a 1928 y se vendieron casi 20,000 unidades (una cifra enorme dadas las difíciles condiciones alemanas tras la Primera Guerra Mundial)

EXTRA!! No dejes de ver el video de este cochecito ¡funcionando! en:
 https://motoryvolante.com/2018/02/07/conseguimos-un-video-del-hanomag-kommisbrot-rodando/

Existen muchas versiones sobre cuál auto “inspiró” al viejo Ferdinand Porsche para crear el “auto del pueblo” a mediados de los treinta. De hecho, entre los 20 y los 30 hubo otros autos -incluyendo uno inglés llamado Vanguard- que usaron ese mismo nombre de Volkswagen (“Auto Popular” o “del pueblo”) a modo genérico, no como una marca, pero igual lo usaron.

qa8ectdopsriscevxspy

Este 2/10, nombre oficial del modelo lanzado por la compañía Hanomag AG -que todavía existe y fabrica maquinaria agrícola- fue bautizado así: “Pan de Caja” (o “Pan Bimbo” si quieres sonar más elegante) en alusión no a su forma sino a que era la expresión mínima de un pan, derivado de las pequeñas raciones que se les daban a los soldados que acababan de perder la guerra. O bueno, una de las guerras que han perdido, porque a pesar de su fama de poderosos militaristas, los germanos han participado en al menos dos docenas de grandes guerras en los últimos 200 años. Y como dato curioso, aunque la mayoría las han iniciado ellos mismos, han perdido absolutamente todas.

Pero volvamos al coche, que se llamaba así, “pancito”, más bien por chiquito y ligero. Pesaba menos de 700 kilos, y usaba un motor mono cilíndrico atrás (técnicamente era casi un “mid engine” porque iba adelante del eje trasero).

dmboczlbszsjz71umpis

Tenía sentido dejar adelante solo el mecanismo de dirección y atrás el de impulsión, y varios coches lo usaban así. No existían las juntas homocinéticas, para acabar pronto.

Por eso, el 2/10 era el colmo de la sencillez, con una caja de tres velocidades donde meter reversa implicaba literalmente voltear el tren de engranes al revés (podías ver la caja a través del piso) y tenía menos caballos que nada que se sepa. Se estima que eran 8 hp.

Al igual que el VW Beetle (Vocho, en México) aunque parece aerodinámico, en realidad no lo es, con ese parabrisas plano y casi vertical, que rompe el flujo del viento justo en la parte más vulnerable de la aerodinamia. Pero no era su intención ser aerodinámico, sino solo seguir las líneas de la moda que comenzaba en esa época. Incluso en diseño el 2/10 es “más moderno” que el Vocho al incorporar salpicaderas alineadas al cuerpo principal del coche, cosa que no se comenzó a estilar sino hasta bien entrados los 50.

sxeqs5k7amxhp9blzcxs

Visto en frío, es más primitivo que cualquier otra cosa primitiva: usa ruedas de los llamadas “de artillería” (rayos o radios de madera, igualitas a las de los cañones de Napoleón) y un motor de motocicleta de 500 cc de un solo cilindro, refrigerado por agua y que hacía girar el eje trasero (vivo, o sea expuesto al aire) a través de una simple cadena, como en un carrito de pedales. Por debajo usa planchas planas de metal, por lo que no genera turbulencias. La sencillez aflora por todos lados: tiene una sola puerta (una, del lado derecho) el “limpiaparabrisas” es solo uno y de operación manual. Suponemos que el pasajero (le caben dos personas) pagaba su “ride” dándole a la palanquita cuando llovía, que en Alemania casi siempre está lloviendo.

mpafxo5t1wf0hyrgsgul

El consumo era ridículo; casi le regresabas litros a la gasolinera al ir a recargar… bueno, exageramos, daba como 27 km/l y jalaba a un máximo de 60 km/h. Que se sentían como 120, cuentan.

ltpvascuka9heuaoxxzq

Lo más curioso era la disposición de los dos pedales principales: a la izquierda el embrague (clutch) o sea, normal. Pero en medio va el acelerador y a la derecha el freno (de varillas mecánicas que si se torcían tantito…) . La palanca de cambios iba pegada a la puerta, donde también estaba el freno de estacionar, ese sí con chicote. Ya mero las ponen por fuera que, en efecto, algunos otros la traían así.

Si Bimbo hubiera existido en esa época, seguro habría lanzado versiones tipo “Pingüino” y “Gansito” y se hubiera expandido mucho su horizonte, sobre todo si los vendieran en los Oxxos.

¿Qué de dónde sale que fue la inspiración para el Vocho? Muchos creen que en realidad fue el Tatra checoeslovaco (también con motor detrás, pero para nada popular ni menos chiquito o “popular”).
Lo más probable es que, simplemente Herr Porsche escogió el tren motor más simple que podía fabricarse barato y que, de hecho, ya usaban muchos más. Y puesto que Herr Hitler ya le había encargado que hiciera un auto popular, lo más barato posible, pues eso hizo.

 

fuente: Jonas Torchinsky
Anuncios