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Contacto: Nissan Leaf II

Primero hay que entender por qué (o para qué) quieres un auto eléctrico.
Y ya luego escoges.

Nissan ya lleva vendidos casi un cuarto de millón de Leafs, pese a que han demostrado poco interés en extender su rango de operación, cosa que tiene muy atareados a sus competidores. Este Leaf queda en medio (con su alcance de unos 240 kms) entre los “gastalones” que son el Hyundai Ioniq, el BMW i3, o el VW e-Golf (menos de 200 kms) pero muy detrás de los más lucidores como el Chevy Bolt o cualquier Tesla.

El motor del “nuevo” es en realidad el mismo, si bien al cambiarle el “inversor” (¿qué es eso?) lograron aumentarle la “potencia” de 80 a 110 kW. Es más pesado que su predecesor, pero como además le endurecieron la suspensión, el efecto es más bien grato y el Leaf II (nuestro apodo, no sabemos cómo le llamará NiMex puesto que la presentación no fue hecha por ellos sino por la matriz americana, en el valle de Napa, en California).

Precisamente por ello, la atención se centró en detalles que dudamos aparezcan en las versiones para México, como el ProPilot Assist que, si bien no es -ni de lejos- para un manejo autónomo, ayuda. Pero solo como ayuda, como repetían y repetían los presentadores, porque ya rodando, uno se da cuenta que al sistema le cuesta trabajo distinguir entre tráileres y motocicletas adelante (a veces parece creer que son letreros de publicidad o de direcciones) y el conductor tiene que venir siempre atento.

Igual en caminos rurales, las alarmas se encienden y suenan a cada instante avisando que no sabe qué hacer pues no dispone de las señales típicas en una autopista gringa. O hasta mexicana. Es decir, pensar que nos iba a llevar por el sendero de los viñedos y que nomás con ver una vid llena de uvas listas para comer una tras otra en hilerita al lado del camino ya se iba a “manejar solito”, resultaba una locura.

Lo que sí resulta interesante es el pedal-e.
Un solo pedal, que no es un invento de Nissan (por cierto, recuerde que en japonés la que se acentúa es la A JUNTO con la I, o sea que españolizado suena Ní-sán y no Níssan …a pesar de la campaña que se le ocurrió a un funcionario despistado y que ya solo en México siguen muele y muele).
Ese pedal-e opera bien con los reglajes que le incorporaron. Tienes dos o tres opciones con las que soltando el pedal te permite frenar con más o menos intensidad. Seleccionando Eco, por ejemplo, casi no frena. En B frena muy duro si le sueltas. En D casi parece un automático normal.

En fin, en EEUUU un eléctrico cuesta casi lo mismo que uno de gasolina (alrededor de $30,000 dls según la versión) así que ese no es el dilema, sino qué esperas de un auto eléctrico. Si esperas algo que te resolverá la vida, no te engañes.
Pero si solo se trata de circular diario y que “te ayude” en el segundo piso a vuelta de rtueda, es fantástico.

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A ver a qué horas, NissÁn.

 

@nissan_mex

 

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