Nuevo Aston Martin… ¡aplaudan!

Con 510 caballos escapando de su V8 biturbo y la más rancia estirpe en sus materiales, los demás superautos le hacen reverencia

 

El DB11 fue el precursor de la nueva era de la marca de los príncipes.
Así que el novísimo Vantage 2018 deberá verse como la culminación de la misma.

AM 6 Atlanta September 2017 Photo: Drew Gibson

Toma sesgos estilísticos mostrados desde el DB10 de James Bond en Spectre -de los que solo se fabricaron diez, todos solo para la película. Y los adopta y adapta.

Este muestra una faz ahora sí verdaderamente “agresiva” como les gusta decir de todos los coches a nuestros colegas sin imaginación. Este sí, si te descuidas, te muerde. Ya desde antes de arrancar, parece que está rompiendo la ley en todos los países.
Un bandido, quizá.

No necesita -ni tiene- adminículos aerodinámicos ni accesorios extra. Ya lo trae todo.
Su silueta tradicional con el motor bien adelante y bien obvio, solo trae atrás un difusor de turbulencias de las llantas. Que sí sirve.
El diseñador, Miles Nurnberger, dice que simplemente imaginó un cazador y el coche se dibujó solito. Ni siquiera le precocuparon las dimensiones. Entre los ejes, es mucho más grandote que un Carrera 991 de la generación actual, pero en largo total es más corto.
Y le vale.

AM 6 Atlanta September 2017 Photo: Drew Gibson

El tablero cóncavo desconcierta y no sabemos si nos recuerda a cualquier coche gringo o no. Un edificio o no. Un parapente o no. Botones (en particular los de la transmisión) y volante chato abajo parecen configurados horizontalmente, como una cascada.

¿Jala? Mucho, a la usanza de los caballeros, no de los nacos y ruidosos italianos.  El cero a cien ronda los 3.6 segundos y la velocidad terminal (que ahora sí aplica, casi como para escapar de la órbita terrestre) es de 315 km/h. Se trata de una máquina de cuatro litros, colocada casi al nivel del piso y usa un monocasco tipo avión, con un sub-bastidor posterior, como si fuera un Sabre F-86, para que nos entiendas pronto.

Así completa el comportamiento dinámico casi etéreo, casi áereo, porque no se tuerce ni un milímetro, mal que aqueja a todos los coupés dos puertas de construcción convencional. En este Vantage NADA es convencional. Vamos, ni la posible (no dijimos probable, conste) caja manual de 7 cambios heredada del Vantage S con su nunca suficientemente venerado V12 (y que esperamos renazca pronto).
Crucen los dedos.
¡Qué crucen los dedos, dijimos!

AM 6 Atlanta September 2017 Photo: Drew Gibson

El detallito faltante es que trae diferencial eléctrico, por si te lo preguntabas. Cada rueda trasera puede recibir más o menos torque según dicte el canijo aparato.

La suspensión es de doble huesito de la suerte, refinada en pruebas con  piso muuuy resbaloso (Suecia, invierno, ¿te suena?) para que sea más divertido su manejo cuando le apagas los sistemas electrónicos. O más bien, esos que nadie prende.

Este auto se prende solo.
No porque el motor se encienda.
El que se enciende serás tú.

 

fuente: @Aston Martin

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