¡Motor y Volante cumple 35 años!

El número 1 de la Primera Revista de Autos de México apareció el 20 de noviembre de 1982

¿Nos vas a mandar un abrazo?   ¿Un pastel?   ¿Un coche?

Después de todo, han sido 35 años de probar autos para que tú decidas, de publicar la verdad de lo que les encontramos de bueno y de malo.

No es una revista que solo reproduce la ficha o los anuncios de las fábricas.
Tampoco es que solo nos subamos al coche, con un celular grabando y vayamos diciendo lo que se nos ocurra.

Llevamos los coches a su límite, analizamos su estructura y equipamiento. Investigamos su diseño y su historial, preguntamos en talleres su historial de reparaciones, nos tumbamos al piso para saber qué clase de suspensión tiene.

 

1er libro del año 1985_preview

Con grandes esfuerzos, empezando en 1982 poco a poco convencimos a las marcas para que nos prestaran sus coches para probarlos. Nos veían como bichos raros y peligrosos. Hoy, a cambio, las marcas que confían en sus productos nos corretean para que les probemos sus coches.
Mientras que las que no confían en lo que ellas mismas fabrican, nos huyen.

 

Y no, lo peligroso era remontar montañas (nuestra ruta de pruebas era en la sierra de Guerrero, ¡imagínense!) para llegar hasta las playas a toda velocidad, midiendo tiempos, sonidos y  defectos. Construimos a mano propia nuestros primeros equipos de medición, de aceleración y frenaje, de nivel de ruido, culminando un sensor inercial que tomamos «prestado» de un 747 «chocado», con el que inventamos -y fabricamos en los laboratorios de la UNAM- el primer sensor a bordo para medir la capacidad REAL de curveo de los coches.
Nadie más hace eso en nuestro pais.

 

 

Así que dínos, ¿qué nos vas a regalar? ¿Sabes qué es lo que más se nos antoja?
Una sonrisa de satisfacción, que nos mandes un texto diciéndonos qué te parece nuestro esfuerzo -que además ni lo cobramos, es GRATIS!

En una palabra, nuestro mejor regalo será saber que estamos cumpliendo con nuestra promesa original:

Motor y Volante, la revista que prueba los autos
¡para que tú decidas!