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¿Aston o Mercedes?

Por primera vez, un motor de Mercedes (AMG) moverá al icónico auto inglés.

Hay dos definiciones que parecen (parecían) inseparables:
V12 (el rey de los motores) y Aston Martin (el auto de los príncipes).

Hasta hoy, en que la marca inglesa más selecta anuncia la aparición de un nuevo DB11 -que se lanzó el año pasado con un V12 de 5.2 litros que provocaba auténticos orgasmos auditivos- ahora con motor V8 de 4.0 litros y doble turbo.

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Esta máquina es originaria de AMG, división deportiva de Mercedes-Benz y con la que se han dejado entrever varios proyectos de asociación desde hace un rato ya.

La marca de los príncipes (pregúntenles a los que conozcan y verán que todos traen algún AM aunque sea solo para los Domingos) advierte que gracias a este cambio de motor (el V12 continúa disponible, sin embargo) esta versión pierde muchos kilos sobre el eje delantero, lo que mejora grandemente su desempeño en pista.

 

Y además queda al alcance de príncipes más pobres (hay muchos, que nomás tienen un castillito o dos) pues el precio baja casi veinte mil dólares, a quedar en “solo” $198,995.
Claro, el V8 rinde 100 caballos menos, pero por suerte mantiene casi el mismo nivel de torque (con 513 libras/pie, apenas 3 menos que el V12) y el desempeño es casi idéntico, logrando los 0-100 en cuatro segundos exactos.

El príncipe de MonteCalvo (un principadito en la costa adriática) alega que él con su V12 logra 3.99, pero la verdad es que este cuate tiene fama de exagerado. Y para empezar, compró su V12 usado, a otro príncipe (el de Caucasilandia) porque éste ya se compró un V8 pues “ahorra un poco de gasolina y como están las cosas…”  dijo en una declaración que salió en el Hola! (ufff!)

Lo que sí se sacrifica es la velocidad máxima del V8 contra el V12, ya que el de 4 cilindros por bancada apenas alcanza los 300 km/h exactos (aún no lo hemos probado, pero en Motor y Volante lo creemos, la fuente fueron ellos mismos) mientras que el de 6 cilindros por bancada lo rebasa muerto de risa corriendo a 318.

Pero, sin duda, lo técnicamente importante es el cárter. En serio. Al V8 le diseñaron uno de fondo plano y eso permitió montar el motor (de por sí más ligero) 5 cm más abajo con lo que (de a deveras) el auto reduce el subviraje en un 5 %, comparado con el otro.

Todo muy bien. Lo que no nos gusta es el olor de Mercedes metido ahí, no porque sea mal aroma -todo lo contrario- pero sí porque la idea de un pequeño pero prestigioso fabricante autónomo y muy británico nos atrae más que una marca más que se vaya a perder entre las garras del gigantesco, técnicamente impecable, pero impersonal tigre de Stuttgart.

Porque no deja de ser más romántico un coche para príncipes, que uno simplemente para ricos.

Gabriel Novaro

Aston Martin México @AstonMartinMX #AstonMartin @MercedesBenzMX @MotoryVolante #DB11

 

 

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