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Ford Escape

Habiéndose presentado hace poco (noviembre 2016), tuvimos chance de poner a prueba a la renovada camioneta del óvalo azul (para los que les gustan los nombres rimbombantes, entra en la categoría de SUV Compacta o light, sí, así como si fuera una bebida cola).

Esta actualización a la que han sometido a la Escape nos trae una nueva facia con parrilla hexagonal que ha distinguido a los últimos modelos de la marca, pero no solo sirve como un “símbolo” de una época, también para hace verla “joven y deportiva”, algo que sin duda nos agrada aunque para otros tantos la vuelve parecida a otra “compañera” como la Edge.

derechacurva

La renovación no se detiene ahí, ya que sus calaveras traseras tienen un nuevo diseño integrado a la cajuela que, en conjunto con unos escapes dobles, difusor de otro color y unos nuevos rines, nos hacen pensar que no estamos ante un simple “lifting” de modelo.

Como alguna vez dijimos, las actualizaciones sirven para corregir problemas en muchos casos (no en este), sino también para darle un nuevo impulso y ponerse a la par de lo que se ofrece en el mercado y si lo haces bien como Ford, hasta los terminas sepultando.

Y es que en temas de seguridad no hay para dónde hacerle, con sus siete (7) bolsas de seguridad, sistemas de ABS, ESP, EBA, EBD, monitoreo de presión de llantas, arranque en pendientes, alerta post-accidente, ustedes y los suyos irán más que cuidados (igual nos olvidamos de alguno).

Entre el techo panorámico, los rines y las luces de bi-xenón con led no podemos decir que desde lejos no llame la atención o pase desapercibida.

En equipamiento tecnológico también está bastante equipada, con sensores y cámara de reversa y el sistema de Info entretenimiento SYNC 3 en una pantalla de 8 pulgadas. El sistema, como lo hemos probado y dicho antes, es de los más rápidos y mejores en el segmento y, ya saben, pueden poner y enchufar de todo; para nosotros lo mejor es la calidad del audio y el sistema de navegación fácil de usar.

volante

El confort que proporcionan los asientos, así como el nivel de detalle y calidad de materiales empleados vale la pena destacarlos, ya que no los encontramos en vehículos de la categoría y creemos que es un plus para los que reparan en esto y no en cosas como desempeño, rendimiento de gas, etc. Hay de todo, pero la ESCAPE parece ser una pequeña navaja suiza porque deja contentos a los que buscan gadgets, rendimiento, potencia, confort y estilo.

Pero basta de cháchara, vamos a lo que importa: de los motores con los que se ofrece en México, fuimos agraciados con el EcoBoost de 2,0 litros turbo, que ofrece 245 caballos de fuerza y 270 libras pie de torque que realmente te pegan al asiento. Si tenemos que resumir qué nos pareció, es fácil: “nos encantó”.

motor

Las otras opciones son 2,5 litros naturalmente aspiradas con nada despreciables 168 caballos de fuerza y 170 libras pie de torque, que no deben cantar mal las rancheras; igual y están exactamente balanceadas entre peso y potencia.

Podría ser más económica en su consumo si no fuera por la constante tentación de pisar a fondo el acelerador, pero es justo reconocer que con un manejo de “personas civilizadas” (sea lo que sea que signifique eso), el consumo ronda los 9.7 km por litro (10,2 litros cada 100 km), y sin usar el start/stop que, como ya saben, nos cae mal.  Seguro la cifra mejoraría mucho, pero preferimos gastar más gasolina a cambiar el turbo en unos años.

Un rendimiento más que suficiente para la ciudad. Lo más impresionante es que aún siendo unos patanes con el acelerador, el consumo fue de 7.4 km por litro (13 litros cada 100 km). ¡Tómala barbón! Eso si no lo esperabas, ¿cierto?

Todas las versiones que se ofrecen vienen con caja automática de seis velocidades, con unas paletas al volante que en nuestra versión hacen más ameno y preciso el enlazado de las curvas mientras hacemos rebajes de velocidades para salir mejor y con más velocidad. Sí, ya sé lo que dirán, a quién se le ocurre correr una camioneta… es que están equivocados y ya les contaremos por qué.

parrilla

Ese es el principal problema, como mencionamos al inicio, encasillar esto. No es una simple “camioneta”, es una declaración de que no todo lo práctico es aburrido o si es para señoras no puede correr. De arranque, nuestro Jefe de Pruebas está en contra de decir que es para señoras, aunque debemos reconocer que varias de nuestras lectoras son afines a este tipo de vehículo y habían estado preguntando que cuándo íbamos a probarla.

Dice Nicolás que si algún día se casa y tiene hijos, sería una buena opción. La cajuela es amplia (aunque se pegó varias veces en la cabeza con la tapa, porque no supo configurar la altura de apertura), los asientos de atrás son cómodos y se pueden regular en el respaldo y hasta mesitas de servicio trae… solo que eso va contra la primera regla: “no se come en el auto”. Ahora entienden por qué no se ha casado.

Después de su rutina de fin de semana en la que sale a estirar las piernas de los vehículos, regresa con el estómago lleno después de desayunar y con una sonrisa enorme porque superó todas sus expectativas, simplemente dice “parece que no tiene límites, puedes pisarle y pisarle y sigue dando potencia y todavía tienes agarre… ya sobre 160 km/h empiezas a sentir un poco de deslizamiento lateral en las curvas”. Y acota: “claro, nadie en su sano juicio haría eso con su familia a bordo, pero qué buena divertida te puedes poner si eres soltero”.

Lo cierto es que la Escape es sumamente predecible en sus maniobras, la rigidez del chasis permite lograr cosas fabulosas a altas velocidades y no compromete la comodidad o confort en el día a día. La pregunta que nos hacemos es que pasaría si jugamos un poco con los neumáticos y le movemos la medida o agregamos unos con distinto treadware; ¿podemos estar jugándole al “hot hatch” mientras entre semana vamos a la escuela por los niños o al súper?

Parte de esta diversión está garantizada y hasta con seguridad, por algunos de los sistemas que mencionamos antes, pero en particular el control de estabilidad electrónico “AdvanceTrac”, que permite repartir la potencia a las llantas que más lo están necesitando en determinado momento. Por ejemplo, si estás tomando una curva al lado izquierdo, las llantas del lado derecho empiezan a perder adherencia ante lo cual el sistema entra en acción frenando ligeramente las del lado izquierdo y envía más potencia/torque a las del lado derecho para volver a obtener control y adherencia.

A este sistema súmale el Control en Curvas – Torque Vectoring Control que, dependiendo del pavimento así como de la velocidad a la que tomas la curva, empleará una reducción a la aceleración o frenos, para que se transfiera tracción a las ruedas que tienen mayor agarre (neumáticos exteriores sobre interiores) y de ese modo reduce el subviraje y ayuda a tomar la curva en una forma muy suave y eficiente.

 

Obtienes lo que pagas y, claro, sale más cara que sus “competidoras” pero créannos que vale cada centavo que pagan, porque bajo esa fachada de camioneta pequeña tienen un gran motor (compartido de otros hermanos mayores y más pesados) que le sienta como anillo al dedo; una cantidad superior de potencia a la que necesita para desplazar el peso total del vehículo.

Los precios van desde los $367,900 en la versión S, $396,900 para la versión S Plus, $416,900 para Trend Advance, $441,900 para Trend Advance EcoBoost, $461,900 para Titanium y $486.900 para la Titanuim EcoBoost.

La versión de prueba fue esta última, pero sentimos que sin problemas nos compraríamos una Trend Advance EcoBoost (solo por el motor), ya que las demás también son buena opción con respecto al equipamiento y elementos de seguridad que traen.

Con esta nueva SUV nos dan ganas de armar nuestra maleta y decirle a una fémina, ¡ESCAPE-MONOS!

NBP

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About Nicolás Bachechi Pavone (68 Articles)

Director de Pruebas – Revista Motor y Volante.

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