Peugeot Partner Tepee Outdoor

Y ustedes nos dirán que tiene de nuevo este modelo, si bien Partner lleva varios años entre nosotros, y a su vez el Tepee fue presentado en 2014, la renovación de este modelo y algunas circunstancias recientes nos llevan a traerles esta opción a la memoria.

El platillo del éxito proviene de la receta conocida de la Partner, un vehículo de carga que ha tenido un gran éxito tanto en Europa como en América del Sur. Aprovechando esto, Peugeot decidió darle un giro y animarse a competir para satisfacer la necesidad de las familias grandes que buscan una solución práctica, económica y no por ello menos buena.

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Si no llevamos mal la cuenta, son casi dos décadas desde la primera vez que conocimos a un modelo Partner, y esta renovación permite mantenerla aún en la batalla por un puesto en el mercado.

Cambios en la parrilla, faros de led, fascias con contraste de colores, neblineros y algunos aditamentos como sensor de reversa, rines de 16 pulgadas y conectividad (básica) permitirán diferenciarla.

No se olviden que estamos buscando movilidad, practicidad y una solución que no nos lleve al otro lado de la banda de precios, donde se vuelve prácticamente imposible para el promedio de la población, eso sin contar además el consumo de gasolina, mantenimiento, tenencia y seguro.

Aunque parezca que somos cuenta chiles, no es así, escuchamos lo que nuestros lectores y compradores nos comentan y sabemos ponernos en sus zapatos; para muchos un auto es una necesidad y no un lujo; por ello invierten todo y hasta se endeudan para acceder a uno.

La demanda que viene a cubrir la Tepee Outdoor es la de una familia que busca practicidad, confort, seguridad y precio para solucionar sus problemas de movilidad.

Esta versión, la Tepee Outdoor, ofrece nada más y nada menos que capacidad para siete personas, que tiene la particularidad de poder acomodar en forma modular los asientos como así lo crea conveniente, es decir, quitando y poniendo como le dé la gana, algo interesante, puesto que la capacidad de carga de objetos o de pasajeros puede variar a placer.

Es así que se puede abatir la tercera fila y poner maletas hasta llenarle, pero si lo que tienes son hijas, puedes quitar los asientos y llevar todavía más equipaje (de ese que casi no les gusta cargar y que luego salen diciendo “es que no traje nada para este paseo, no venía preparada”.

Pero esto no acaba ahí, no lo de las mujeres sino lo de la Tepee, que te deja sacar de la segunda fila ya sea dos asientos juntos o el tercero de la derecha (aquí reparamos que estaría aún mejor que los dos de la extrema izquierda no estuvieran unidos, para dejar el espacio del medio para pasar hacia atrás, que es de las maniobras más complicadas.

O bueno, si son largos como Herr Editor, lo que pueden hacer para llevarlo cómodo es sacar la segunda fila y sentarlo en la tercera, así puede ir a sus anchas y disfrutando de la vista como si lo llevaran en el desfile de Río de Janeiro saludando.

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Si pensaron que este tipo de opciones era bueno, les contamos que todavía se pone mejor porque los diseñadores han pensado en lo tedioso que es viajar allá atrás y tanto la segunda como la tercera fila están escalonadas en altura para poder ir viendo para afuera y tener una mejor postura.

La tercera fila está pensada para niños, como en casi todos los ejemplos de este tipo de vehículos, un adulto de estatura normal puede soportarlo, pero no es lo más recomendable para un viaje muy largo.

El interior modular puede ajustarse a tus necesidades en muchas formas, tantas como se te ocurran y hasta podrás dejar jugar a tus hijos como si fuera un lego. Como si fuera poco, tienen desde mesa de servicio hasta compartimientos para guardar cosas.

Como consecuencia de cargar 7 pasajeros, la capacidad de carga del maletero es un tanto reducida, aproximadamente 100 litros, así que para ello se dispone de sendas barras en el techo para cargar y poder amarrar maletas o, bueno, si se portan mal, a los pasajeros, suegra, etc.

El andar no es malo, más si consideramos el desarrollo que ha tenido; bastante confortable pero que puede mejorar un poco, pensando principalmente que es un vehículo de pasajeros que se usará en carretera, cargado y que su centro de gravedad poco elevado y cargado no favorece mucho a la estabilidad.

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Delante es seudo McPherson y atrás una barra de torsión en H con brazos de control; lo que sin duda ayuda muchísimo es la rigidez propia del chasis.

Bueno, todavía hay cosas muy relevantes a destacar y es que, en cuestión de seguridad, al ser un vehículo europeo (lo arman allá en España), no le han escatimado así que trae bolsas de aire frontales y laterales, asistencias de freno ABS, auxiliar y de reparto. El chasis viene con barras laterales y transversales anti impacto reforzadas.

Sí, todavía hay más, para los que no saben les dirán que apenas con 90 HP se arrastrará y será un suplicio, no tendrán potencia para llevar a los 7 pasajeros y sus maletas… Las burradas que hay que leer y es que el motor turbo diésel sí da menos de 100 caballos de fuerza, pero con el turbo comenzando desde abajo (casi las 1,500 RPM) el empuje que tiene es bestial y jala como si fuera un motor del doble de tamaño.

Es que no deben dejar de recordar de donde viene la Partner, esa evolución no es en vano y para el tema de la carga, es vital tener más torque que caballos de fuerza.

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Ese motor de 1,6 litros permite unos consumos extraordinarios tanto en ciudad como en carretera, que en promedio combinado rondan los 5 litros cada 100 kilómetros; una cifra muy atractiva considerando muchos factores, tanto del traslado propio de una familia tan numerosa en la ciudad (llevar y traer de la escuela, que el club, que el cine, que el partido de futbol, etc.), así como los paseos familiares. ¡Imagínense un tanque que les durara casi 800 kilómetros!

La relación de la caja no es mala, la primera obviamente muy corta y en donde se aprovecha más es en la tercera y cuarta velocidad. Quizás en ritmos de carretera podríamos mejorar el consumo si contara con una caja de seis relaciones, lo que haría bajar las RPM un poco y exprimirle más al motor sin forzarlo.

No den por muerto al León, está vivo y rugiendo, ya que a partir de los $272 mil pesos pueden llevarse un vehículo multipropósitos que les hará la vida más sencilla en el largo y económica en el corto plazo.

 

Hyundai Elantra: La opción fuera de la carta usual

Ustedes se preguntarán a qué nos referimos cuando decimos que esta opción no está en la carta, y es muy básica nuestra respuesta: no muchas personas consideran como primera opción a la marca surcoreana.

Craso error, y eso se debe a varios factores: desconocimiento de la marca, porque no saben qué pasará con la garantía de su carro, porque nadie conocido tiene uno y hasta porque no puede ser que estén tan baratos, algo tiene que haber.

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Como somos a todo dar en Motor y Volante, echaremos un poco de luz sobre algunos de estos temas para que ustedes, nuestros queridos lectores, entiendan un poco más lo que está sucediendo en el mercado mexicano con Hyundai.

Claro, es “obvio” para nuestro charrúa (menos mal que no es musulmán porque ya lo andaría persiguiendo Trump), porque la marca está presente en Uruguay desde 1992 y además de conocerla indica que, desde un amigo, su hermano y hasta el suegro de éste han tenido y nunca les han dado problemas: autos, van, camiones de gasolina o diésel, la marca cumple lo que promete.

Y claro, aquí apenas desde 2014 y para muchos todavía hay un misterio alrededor de la marca; pero es un tema de apertura y mercado, mientras allá se venden hasta veintisiete (¡sí, 27!) modelos distintos (sin contar camiones) aquí sólo llegan siete. Vamos, hasta el Estado ha comprado los vehículos para sus dependencias militares y policiales, entre otras.

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Pero este reportaje no se trata de las ventas ni de hablar de la que fuera la pequeña Suiza de América, sino de entender porque a veces en el inconsciente hacemos la vista gorda a ciertas cosas porque sí, que tal marca de refresco no, que tal helado no, y por qué no que tal carro no.

Seguro, alguna que otra persona habrá explorado la opción de Hyundai ya que, como dijimos, los precios que ofrecen en sus productos son bastante tentadores sopesando lo que ofrecen.

Hoy en día vemos más de estos carros circulando por las calles, además de responder a la demanda natural de vehículos con mejor seguridad, tecnología, que también ofrezcan un mejor consumo de gasolina, que al ciudadano promedio preocupa con los nuevos costos del preciado líquido y no menor el detalle de garantías, como la de 5 años o 100 mil kilómetros.

La marca surcoreana desembarcó en 2014 en el país. Podemos decir que es “nueva” y eso hace desconfiar mucho al consumidor, algo infundado, si realmente se deciden a conocer el producto.

A eso nos referíamos con tener confianza en lo que producen y literalmente cumplir con lo que ofrecen, porque si bien ahora ya se está poniendo de moda el tema de las garantías extendidas, sabemos de casos en donde los carros se pasan más tiempo aplicándolas que disfrutándolo el dueño.

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Las primeras impresiones viendo al Elantra desde afuera son muy buenas; su diseño es jovial con corte deportivo, pero a la vez no lo suficientemente alocado como para decir “a esto no me subo”. Vamos, saben de lo que hablamos, esos autos que de plano parece que los diseñaron a hachazos, esos mismos que cada tanto Herr Editor los bota y se los pasa al director de pruebas, el muy mañoso.

La atracción visual continúa más allá del exterior, en el interior tenemos asientos no solo confortables sino también de buen material, plásticos suaves y texturizados. Los contrastes en el habitáculo son muy agradables y hacen sentir a cada uno de los ocupantes muy a gusto; el ángulo de apertura de las puertas traseras es grande, e incluso al que le toque viajar en medio irá cómodo ya que el espacio es muy decente.

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En cuestión de gadgets e Info entretenimiento no hay de qué quejarse, tiene cosas que son propias de carros Premium: llave presencial, sensores acústicos de punto ciego, cámara reversa, luces led, xenón, una pantalla en donde, además de navegar, podemos conectarnos de varias formas, aire acondicionado de dos zonas, espejos retráctiles. En fin, podríamos seguir, pero no tiene sentido.

A lo que vamos es que para muchos fue sorpresa al ver que un carro “así” traía tantas cosas, tenía buen desempeño y además estaba en un precio descabellado; el consenso fue que la relación valía mucho la pena en caso de compra.

Para nuestro Jefe de Prueba no era sorpresa pues ya estaba familiarizado con el producto, así que se dejó de romances y se enfocó en temas más prácticos y de manejo; ¡caramba, para eso lo tenemos aquí; si no, se nos va a oxidar de no correr!

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El bajo consumo de gasolina, elementos de seguridad activa y pasiva, así como garantía extendida hacen que, junto a un precio razonable, los ojos se enfoquen en modelos como el Elantra.

Lo primero que hizo al subirse, fue quitarle (después de refunfuñar y maldecir un rato en lo que encontraba la opción) la asistencia que mueve el asiento para ascender y descender. Si bien no es chico, con sus 1,73 metros si se sienta correctamente en posición, se dificulta pisar el freno para poner en contacto el coche y que se accione la ment… citada función.

Le agradó mucho el cuero interior, nos quedamos con la duda si era sintético o verdadero porque a simple tacto se sentía muy bien. Luces automáticas con buena iluminación y profundidad de campo, cajuela muy generosa, refacción, el espacio interior amigable y en una combinación de colores muy bonita: azul con interiores beige, muy señorial, al estilo de nuestro viejo Nicolás.

Rápido se dispuso a fijar un curso en la pantalla del GPS, le agradó que no hay demoras y que fuera un sistema bastante intuitivo, puso en marcha el vehículo y salió “hecho la mocha” (un viejo dicho desde la Revolución Mexicana , que significa “tan rápido como una locomotora sin vagones”), despidiéndose hasta que se le acabara la gasolina.

Cierto es que se acabó la semana de préstamo y no volvió, asumimos que sí lo regresó, porque aquí en Guayabolandia, no lo vimos.

Por lo menos, nos mandó su reporte, algo tarde, pero se lo perdonamos porque los demás aquí en casa M/V estamos más ocupados peleándonos con el Mr. Orange.

El auto es sumamente cómodo para el uso en ciudad, el andar es ideal considerando topes, baches e imperfecciones del pavimento irregular. Vamos, el habitáculo es insonoro y lo único que perturba el sonido del jazz es el cubre sol del pasajero que por alguna razón el plástico vibra; es molesto, pero nos permite percibir el ensamblaje y mejor aún el rodaje.

Esto se logra combinando suspensión delantera tipo cartuchos isométricos y mejoras en el sistema trasero de barra de torsión que, si bien en altas velocidades tiende a sentirse poco de lancheo trasero, es razonable ya que no se espera uno vaya probando de esta forma el auto en su día a día.

Pero si llegara a pasar que tengamos que evitar un obstáculo en la calle o carretera, no piensen que perderán el control del auto, todo lo contrario, las asistencias electrónicas como el Control Electrónico de Estabilidad harán lo necesario para mantenernos en curso y si hay que frenar, el ABS descansará en los discos para lograr una distancia menor.
Claro, siempre y cuando la maniobra esté dentro del rango manejable por una suspensión no independiente, que es el precio que se paga a cambio de tantas otras virtudes, para mantener el precio a nivel con sus contendientes.

No siempre se puede todo. Es decir, recordemos que en Uruguay casi no hay montañas así que un eje rígido anda muy bien en las casi rectas carreteras.
Pero acá en la Sierra de la Rumorosa cerca de Mexicali o en Mil Cumbres cerca de Morelia, o sin ir más lejos, por las lagunas de Zempoala donde M/V prueba los coches, el gallo canta en diferente tono.

La caja no es lenta, pero tampoco es rápida… podríamos decir que justa para aprovechar la potencia que tiene el carro, que no es descabellada, son 147hp sólo que los entrega ya al final de la banda de revoluciones. Sin embargo, lo que está muy bien es el torque, que es el que más se siente (y te hace sentir), tanto así que si pisamos a fondo aparece el famoso “torque-steer”.

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Es un motor de cuatro cilindros, dos litros, que da un maravilloso consumo de 16,8 kms. por litro o 5.95 litros cada 100 kms.

Ideal para jóvenes y no tan jóvenes que quieran disfrutar de su experiencia de traslado diaria, en forma segura, económica y no quieran pelearse con su cuenta bancaria. El Elantra es la mejor opción por su dinero porque ofrece lo que algunos autos Premium.

Nos agradó y creemos, más allá de lo nueva que puede ser la marca en suelo mexicano, que realmente es una buena opción que conquistará a varios, porque el producto que ofrece está en línea con lo que varios promitentes compradores necesitan. Y ya se comenzó a fabricar en Pesquería, Nuevo León.

Desde $266 mil pesos encontraremos la versión de entrada y la más equipada no supera los $340 mil; damos por descontado que si compran uno no se arrepentirán, seguro se acordarán de esta reseña y dirán ¡cuánta razón tenían esos locos de Motor y Volante! En TODO lo que dijimos, ¿lo leyó?

Lincoln MKZ 3.0T: ¡tu propio camino!

 

Para muchas generaciones, Lincoln representa una opción genuina en el segmento de lujo: una opción vigorosa (ganadora en las verdaderas Carreras Panamericanas originales, atravesando los desiertos del Norte a 300 km/h a la par de Ferraris, sin decir más).

Pero algunas generaciones más jóvenes no han tenido tiempo de descubrir esa poderosa heráldica honesta, divertida y de gran equipamiento.

Y ya va siendo hora.

Tener un Lincoln en el garage no es exclusivo de gente madura, sino de mentes y corazones vibrantes y mentes brillantes.

Especialmente en México, porque tenemos la suerte de que el MKZ se fabrica en México (en Hermosillo, para ser más precisos) y eso nos honra por dos vías:
estamos comprando un producto mexicano y además con una calidad de mano de obra reconocida universalmente.

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Y, por otro lado, Lincoln se aleja de la fórmula fácil de verse como un producto glorificado del óvalo azul.
El MKZ es un auto que NO se parece a ningún otro, que tiene su propio carácter, su genio y su encanto.

LINCOLN MKZ

¿CÓMO ES ESO DE QUE HACE SU PROPIO CAMINO?

El nuevo modelo muestra un agraciado lenguaje de rediseño.  Por atrás todavía conserva elementos del anterior. Pero la conceptualización – y la mitad frontal- es ahora única.
Y lo más importante, la marca ya aprendió a revivir sus grandes glorias como auto con manejo de alto desempeño.

No pretende igualarse con marcas alemanas de este mismo rango que presumen otras características. Son otra cosa y ambos lados lo comprenden.
Tampoco mira sobre el hombro a ver qué hacen Cadillac o Infiniti o Jaguar, para compararse o imitarlos.

Impone sus propias cualidades.
Sube con su bandera propia y la clava en el pico más alto y mira desafiante a los demás.

Hace su propio camino.

Y si lo invitas, te lleva a ti también.

Es la primera vez que nos sucede eso tras probar un auto con este origen: orgullo, admiración.

Tan así, que también por primera vez eso nos permite concentrarnos (deleitarnos) en describir lo que HACE en vez de solamente lo que TIENE.

Para muchos colegas nuestros, hacer un reportaje sobre un coche es mirar la lista de equipos e accesorios, revisar sus datos y enlistarlo todo.

O sea: “Tiene de la A a la Z”

Para Motor y Volante eso apenas basta para abrir la puerta, saludarlo, encenderlo  y preguntarle qué HACE.

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¿POR QUÉ? ¿QUÉ HACE?

PARA COMENZAR A AMBIENTARNOS
¿QUÉ LO MUEVE, EL MOTOR DE SIEMPRE?

Un detalle que lo realza aún más, es que el MKZ sirve de anfitrión para un nuevo motor, el V6 de 3 litros con dos turbocompresores que, por lo menos hasta ahora, es propiedad exclusiva de la marca Lincoln.

Ese motor existe en dos versiones, la que vendrá en el inminente Continental con 400 caballos e idéntica cifra de torque, o la que tenemos hoy en la cochera (con 350 caballos, pero sin sacrificar ni una de las 400 libras/pie de torque).

Pero lo magnífico es LO QUE HACE con esa caballada, porque el bastidor viene justamente preparado para usar ese motor, con varios sistemas inteligentes al volante y en las “piernas” que juiciosamente orientan al coche adonde queremos ir, lo agazapan para mucho mayor agarre al tomar una curva cerrada, o rebasar los 200 km/h (incluso al frenar con urgencia, se clava parejo) uno siente como si al coche le brotara una inyección de adrenalina que lo pone alerta y ágil. Los amortiguadores cambian de personalidad, el volante se pone duro y atento, los frenos más voraces y hasta los asientos (que traíamos muy a gusto dándonos masaje casi como un faje) se alarman y se aprietan.

¡Increíble!

Ciertamente, hay otros MKZ con precio, motores (ya no les llaman “ecoboost”) y equipamientos variados, sino Reserve y Select  respectivamente para los de motor 3.0 o 2.0) y que también “hacen” lo suyo, pero cuando lo que andamos probando es el Reserve –el hermano mayor- palidece hasta la competencia alemana.

Lo que HACEN esas 400 libras es difícil de describir. Se sienten en el estómago, en la mente que se pone alerta y en la espalda, desde luego, cosa que a todos a bordo nos produce un GRAN PLACER.

¿CÓMO DIJO?
QUE NOS REGALÓ GRANDES PLACERES

(Y ESO QUE TODAVÍA NO DESCRIBIMOS SU MANEJO EN CAMINO DE MONTAÑA O A GRAN VELOCIDAD)

Sobre todo con los maravillosos asientos con masaje personalizado (hasta asustan de lo sabrosos con sus manitas mecánicas que te van sobando un riñón y/o el de tu pareja, o si prefieren, cada pompa por separado) pero principalmente porque envuelven como un guante firme y del que no quieres salir de su abrazo.
Además sus cueros perforados, perfilados  y terminados con apariencia de cosido a mano pero moderno, nos gustaron a todos.
Nos veníamos peleando por ir adelante hasta que descubrimos los asientos de atrás con cinturones torsales que se inflan y te protegen como bolsas de aire, confort con muchos controles detrás y ¡hasta una entrada eléctrica de 110 voltios, como las de casa!

¡Ahora nos peleábamos por ir atrás!

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Sobre todo, porque el mecanismo del gigantesco toldo solar es todo un espectáculo y nos regala (aun viajando atrás) una vista y sensación de libertad hasta ahora solo disponibles en convertibles. Todos queríamos mirar por el medallón, torciendo el pescuezo, simplemente porque es sorprendente.

Y eso que en Motor y Volante somos medio enemigos declarados de los toldos solares, específicamente en México, pues acá no extrañamos el sol como en Suecia o Michigan. Sol tenemos de sobra. Y a cambio, esos quemacocos (palabra horripilante pero adecuada) se roban parte del espacio interior para la cabeza.  Acá algunos medimos casi los dos metros y a cada rato nos damos cabezazos, con ramas en la calle o con sunroofs en los coches. Y bueno, en el MKZ también nos pasaba, así que según el conductor había que bajar el asiento (de riel eléctrico con diversos motores) y santo remedio.

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¿QUÉ HIZO AHORA?

¡ADAPTARSE Y DIVERTIRNOS!

Ya entrados en confianza, expongamos nuestras otras quejas –menores, la verdad- pero que no nos escudaremos como hacen otros colegas llamándoles “área de oportunidad”, sino cosas que de plano no nos gustaron: un control del freno de mano que nunca vimos, una gaveta central que ocupaba demasiado espacio, un travesaño estructural justo donde reposan los pies si uno corre al asiento del conductor hasta atrás y, finalmente, un sistema de avisos (el pip-pip en las bocinas o las lucecitas en la pantalla –que van de verde a amarillo según “el grado de amenaza” que detectan los sensores infrarrojos que resulta tan, pero tan complejo, que uno cree que se nos viene cayendo un aerolito porque como que todo grita al mismo tiempo y uno como que también del susto y acaba rayando el coche contra la pared.
Bueno, la primera vez. Ya luego no nos espantábamos. Y comenzamos a entenderlo.
Y eso que la cámara de reversa te da un “curso proyectivo” según vas girando el volante, casi casi como el acomodador de jumbos agitando banderitas en el aeropuerto.

A cambio, nos encantaron los radares preventivos al frente y a los costados que efectivamente HACEN su labor y advierten de verdaderos riesgos.
Por ejemplo –y no se vayan a reír- acá Herr Editor pues ya está medio viejito y le cuesta voltear el cuello a la izquierda. Así que si al salir del establo M/V –una rampa que sube- viene un coche bajando rápido por la calle él ni se entera y si no le advierte el radar (“¡aguas, coche rápido de lado por atrás!”) nos suenan.
Maravilla.

Igual que el radar frontal que advierte de un riesgo si el tráfico delante se detiene o varía su marcha y ajusta el piloto automático, o incluso frena de emergencia y se hace cargo hasta los 15 km/h que te devuelve el control.

Aun así, nos sorprendió más el radar lateral.

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ACÁ EN CONFIANZA… ¿NO ES UN FORD NORMAL?

  1. ENFÁTICAMENTE NO.

Para los interesados, usa la plataforma CD4, pero extendida y muuuy modificada. Incluso lleva bastantes kilos más de aislamiento y diferentes reglajes por lo que resulta muy silencioso al rodar. Sin perder su aptitud, pues los amortiguadores (¿y hasta los resortes? alguno preguntó y le dimos pamba) son variables y autónomos, o por elección con el botón de D o S.
El cambio de reacciones es instantáneo.
Que hasta parece que le cambian los resortes.

(Otra pamba, pero nos deja pensando).
La apariencia también difiere. La parrilla, aunque en cierto ángulo nos parecía recordar otra, ya en forma y detalle es totalmente distinta y por suerte, también se usará en el resto de la gama Lincoln en vez de la parrilla dividida que no a todo el mundo le gustaba.

Ya no comparte muchas piezas comunes con Ford (algunas perillas, etc.) y aporta muchos nuevos elementos gratos. Al revés que otras marcas, que el coche detecta cuando te estás alejando con la llave remota y hace pip-pip adentro, pero si uno ya se salió, no lo oye.
El MKZ en cambio, toca el claxon afuera, así que sí que lo oyes y te regresas.

¿CÓMO SE MANEJA?

ESTE AUTO DISPONE DE TODO LO QUE TIENEN SUS GRANDES COMPETIDORES, MUCHOS DE LOS CUALES SON FAMOSOS POR SU ELEVADO DESEMPEÑO, PERO TAMBIÉN POR SU ESTIRPE.

LINCOLN TAMBIÉN LA TIENE, MÁS ¡350 CABALLOS Y 400 LBS/PIE!

Bueno, conforme a nuestra tradicional resistencia a contarles “lo que trae”, “de qué tamaño es la pantalla”, nomás confesaremos que nos gustó una mezcla de “paso directo” a funciones inmediatas, como la operación del radio, con botones físicos además de los virtuales.
Y ya.
Pero en este momento ya estamos arribando a nuestra tradicional pista de velocidad máxima a 1000 msnm en 4 km de largo y usualmente a 26°C (que ni es nuestra, ni son 1000 sino 1080 ni son 4, sino 3.6 km y que esta vez eran 18°) y el pedal se va hasta el metal.
La presión atmosférica es normal (29.90) pero como es biturbo no le prestamos mucha atención, EXCEPTO para el deslizamiento a través del aire, que refleja un reducido  0.29 cD en estas condiciones y eso ayuda, es verdad.

Y las agujas comienzan a brincar, con una intrigante, pero agradable combinación de formato analógico, campos de color que se van descubriendo y ayudas digitales, toda la información se va reflejando en el tablero. Suben las rpm y suben los km/h, pero ¡rápido! ¡Y van para largo!

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EL RONQUIDO DEL MOTOR CON 350 CABALLOS Y 400 LIBRAS DESDE MUY ABAJO, EN PASO LARGO (SPORT) CON PATA A FONDO

EMOCIONA A CUALQUIERA.
¡ESTO ES LO QUE HACE!

De pronto ya alcanzamos los 100 ¡en menos de 6 segundos! Conste, lo declaramos, en el despegue lo hicimos con el cuentavueltas bien arriba al darle botonazo (no hay palanca, son selectores en el tablero) que, aunque electrónicamente comandados, dan una patada mecánica, con clonk y todo.

¡RICO… ÁNDALE  ÁNDALE  ÁNDALE!
¡AHÍ VAMOS!
¡YIJJAAAA!

Y seguirnos sin dudar (nueva trampita, de S pasamos a D al puro vuelo, y sin  clonk pero alargando el paso) y ahí va el coche sube y sube como cohetón hasta los 211 km/h cuando, cuando… ay, chin, se nos abre un Pullman de Morelos  a 95 y le soltamos.
Dos veces lo repetimos (es una vuelta larga) y en las dos nos frustraron al buscar la velocidad terminal.
Y bueno, la pista no es nuestra.

NADA MAL.
SOBRE TODO LOS 5.8 SEGUNDOS DEL CERO A CIEN KM/H

A MIL METROS SOBRE EL NIVEL DEL MAR.
¡NADA MAL, LINCOLN!

El modo deportivo (que “aguanta” los cambios hasta que las revoluciones llegan mucho más arriba) también aporta cambios descendentes. De esta forma, el manejo puede hacerse efectivamente recio y al gusto.
Sin embargo, y contestando así a quienes se preguntan por qué no nos venden aquí la opción de los 400 hp y AWD, les diremos que en cada despegue, el coche manifiesta un leve pero perceptible torque steer (el brutal par jala a su derecha) porque ya así es una fuerza brutal.
Si insistes, pronto vendrá “otro modelo” (un poco más grande y pesado) que aproveche esa alternativa.

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De nuestro tramo de alta velocidad ahora remontamos las montañas.
Que tampoco son nuestras (es más, las recorremos con poco de miedito porque ahí andan los “rojos”) pero como tiene curvas de alto peralte, de ángulo cerrado y de pendiente variable, es decir, toda una delicia para quien disfruta del manejo. Y además, vamos con la confianza de que nadie nos alcanza.
La suspensión del MKZ es de las más gratas del mundo porque, además, de flexible y adaptable (independiente y ajustable en cada esquina, por supuesto) es muy robusta, cosa que no puede decirse de sus competidores alemanes que al primer bache mexicano se rajan.
No de miedo, ¡de romperse!

Con esas cuatro ruedas apoyadas como si trajeran rodilleras, nos intentaba zarandear a todos, pero por suerte los asientos nos detenían en nuestro lugar. Ahora el “masaje” nos lo daba la fuerza centrífuga. Dudamos que otros probadores de autos le hayan dado al MKZ esta oportunidad de lucirse, creyendo que se trata de “auto nomás de lujo”.
Lo es, pero sin el “nomás”.

O sea, compréndannos, con el MKZ no estamos hablando de un aburrido coche de lujo, sino de un auto ágil, potentísimo, versátil Y lujoso, que sabe quitarse el traje y la corbata, ponerse el nomex y meterse a la pista. Hacerse su propio camino, y contrariamente a los que ponen en una misma charola a otras marcas “equivalentes” (por ejemplo, con cuatro aros que algunos de nuestros lectores creen parecidos) demostrar que un Lincoln es otra cosa.

Ni un Cadillac, ni un Audi, ni un BMW, nada de eso.

Es un Lincoln con las mangas arremangadas, al estilo, decíamos, de las Carreras Panamericanas originales allá en los años cincuenta, cuando se competía para ganar o romperse la crisma en el intento.

Lincoln, Alfa, Ferrari, Lancia, Pegaso, todos dándose hasta con la cubeta a 300 km/h (“or so/di piú o un pó meno”, decían sus pilotos anglo o italoparlantes) bajando de sus autos todos chorreados, camisas manchadas y goggles de vidrio.

Hoy, en un MKZ, te bajas de traje y corbata, pero con la misma sonrisa de la victoria.

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SI ESTO NO ES UN VERDADERO LUJO,

ENTONCES NO SABEMOS QUÉ LO SEA.

En otras palabras (¿más?) la división de lujo de la marca del óvalo está seriamente reconstruyéndose a su mejor forma, con avances tecnológicos y conforts agradables, pero sin olvidar los pantalones de guerra.

Lincoln tímidamente –no quiere espantar al vecindario, suponemos- dice, ofrecemos ”Lujo Discreto”.
Nosotros diríamos “Fuerza Oculta” bajo un elegante traje de Saville Row.

Capaz de mostrarnos su nuevo y propio camino, que la misma marca se labró a pulso desde siempre. Lujo y Poder.
¡La Fuerza está de regreso!

LINCOLN MKZ RESERVE

EL VERDADERO LUJO NO CONSISTE EN OSTENTACIÓN. ES FUERZA, CONFORT, BELLEZA  Y SEGURIDAD.
REUNIDOS EN UN MISMO AUTO.

 

CIAZ RS, una de las tres novedades de Suzuki para 2017

En el que fuera el primer evento del año, Suzuki nos presentó al nuevo miembro de la familia, que se incorpora para traer más diversión y exclusividad a sus clientes.

El nuevo Ciaz RS, viene a complementar la oferta del GLS y GLX, pero con ciertas cosas que lo caracterizarán como sus colores únicos (Negro Ónix y Rojo Absoluto), su spoiler frontal, estribos deportivos y dos spoilers traseros (inferior y superior).

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Claro que estos elementos le darán un look deportivo al sedán compacto de la marca, y creemos que ayudará mucho a que las buenas ventas se mantengan y hasta aumenten.

Nadie se quiere perder una rebanada del pastel y es natural que la marca apueste fuerte al mercado que más crecimiento tuvo en 2016, alcanzando casi un 38% (268 mil unidades).

Si bien los cambios son estéticos y de equipamiento respecto de la versión GLX, lo que más impresiona es el tema del consumo.

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El rendimiento de gasolina anunciado, promedio combinado de al menos 19.4 kilómetros por litro (o como no le gusta a Herr Editor, aunque reconoce que es lo correcto, 5,15 litros cada 100 km), ¡algo simplemente maravilloso!

Imagínense en su rutina diaria, semanal o mensual no teniendo que recargar tan seguido, ahora sí que los gasolinazos y escasez “les harán lo que el viento a Juárez”.

Ese dicho no se los tenemos que explicar, ¿verdad?

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Lo mejor es que sus precios no se disparan y puedes conseguir la versión manual de 5 velocidades por $254,990 y la automática de 4 velocidades por $269,900.

No tenemos mucho más para decirles porque todavía no le hemos podido echar mano al “pequeño RS”, pero sin duda en breve estará entre nosotros para traerles una reseña más detallada.

Lo bueno es que este año Suzuki ya anunció que vendrá el Ignis antes del primer trimestre y para finales de año la tan esperada nueva generación del Swift; sin duda, las cosas se pondrán divertidas.

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Con un rendimiento de hasta 19.7 kilómetros por litro, no habrá escasez de combustible que les afecte; el Ciaz RS presume ser uno de los 20 vehículos más eficientes.

SI MEXICO SE SALE DEL TLC ¿QUÉ PASA?

Nos han conducido a creer que si México (ya no solo por dignidad, sino por salud económica) abandona el Tratado de Libre Comercio de Norte América, nos carga el payaso.

Y no es así.

Antes de que se firmara, México ya comerciaba con otros países bajo las reglas del GATT (General Agreement on Trade and Tariffs) y luego de la OMC (Organización Mundial de Comercio) acuerdos que obligan a los firmantes a mantener ciertos límites en sus reglas de comercio internacional.

Esas reglas, por cierto, FAVORECIAN un poco a los países menos desarrollados (permitiéndonos cobrar aranceles ligeramente superiores a los que los grandes podían aplicarnos).

En aras de una mayor igualdad.

O sea, en muchos casos eran mejores condiciones que las actuales.

Cuando se consideró que México -al lado de sus vecinos EEUU y Canadá- ya podían regirse entre sí por mecanismos más rápidos, particulares y equilibrados, lo hicimos. Y lo firmamos.

En pocas palabras, “automatizamos” el proceso y eso agilizó los trámites de cientos de rubros.

Pero sobre todo, porque con el TLC nos impusieron reglas de conducta gubernamental (los güeros siempre han temido que les expropiemos “sus” cosas aquí) que impedían a nuestro gobierno repetir el numerito petrolero.

Ya con eso, las empresas multinacionales pudieron establecer plantas y servicios aquí sin temor a que les diéramos baje como en 1938 (petróleo) o en 1962 (decreto para la industria automotriz).

¿Por qué querrían hacerlo? Porque en primer lugar, fabricar en México les sale más barato (mano de obra y materias primas y además, cosa que casi nunca se menciona, el bajo ausentismo del obrero mexicano, que rara vez abusa:1-5% contra 15-20% del americano).

El mexicano no quiere perder la chamba.

El gringo ya sabe que tiene su “unemployment” asegurado.

En segundo, porque al ser firmantes de acuerdos con casi todo el mundo, desde aquí pueden exportar a Sumatra o a Inglaterra sin pagar impuestos adicionales.

En teoría, todos contentos.

Hasta que llega un Señor Zanahoria que está furioso con nosotros, vaya Ud a saber por qué.

Porque de lo que nos echa la culpa (déficit, empleos perdidos), no es nuestra, sino del cambio de la estructura laboral mundial: robotización, tecnologías de la información, cambio de producción a servicios, etc.

Ya las cámaras agrícolas americanas dijeron que con el TLC su producción y exportación se multiplicó como por magia. Los fabricantes de piezas industriales están encantados pues ahora ya le venden a todo el mundo a través nuestro y no solo a empresas gringas. (Aclaremos, “gringo” no es peyorativo ni exclusivo para los primos. Esa palabra existe desde el Siglo 16, antes que hubiera USA y simplemente quiere decir “el que habla algo -deformación de grieko- que no entiendo” y se usa desde Argentina hasta España donde no llegaron “gringos” con uniforme verde en la época de Pancho Villa).

Si México decide “salirse”, volveremos a una aplicación de aranceles normal y caso por caso, con límites de hasta 5% (mucho menos que el amenazanante 20% del Sr Zanahoria). SEGUIREMOS EXPORTANDO y muy posiblemente bajo condiciones mejores que las que no quieren imponer ahora.

A los que les va subir el costo y pegarán el grito es a los consumidores “gringos” que ya le mentarán la madre a su nuevo presidente.

No temamos (¿se oyó, señor Peña?) y actuemos.

Los mexicanos estamos listos y dispuestos.

¿LLEGAN MAS CHINOS?

JAC Motors acaba de anunciar -en voz de su presidente, un señor chino con nombre muy raro- que ya están en pruebas con tres unidades rodando en México.

Quieren ver si acá sus coches no se “desconchinflan” con nuestra finísima gasolina y si no se ponchan al rodar sobre nuestro exquisitamente liso asfalto.

Bueno, eso no lo dijo el chino, lo dice M/V, pero cuenta igual.

Ya han incursionado en dos o tres países sudamericanos y dicen, dicen, que si sus planes cuajan hasta pondrían fábrica aquí para surtir al resto del continente, porque traer y traer y traer barcos con sus coches desde China está canijo.

La compañía se llama JAC Motors (en chino: 江淮汽车; oficialmente llamada Anhui Jianghuai Automobile Co., Ltd.) y es propíedad del gobierno chino, y está ubicada en Hefei, de la provincia de Anhui que te apostamos ni sabías que existe.

Pero es que asi pasa en China, vas caminando y de pronto te encuentras una ciudad de la que jamás habías oído (ni podrías deletrear) pero resulta que tiene más habitantes que Guadalajara y resulta que ahí, el año pasado, se fabricaron más de medio millón de coches.

Que en Guadalajara ya ni los Honda, jeje.

Es que, la verdad, a los tapatíos les salen mejor las tortas ahogadas que los coches.

Su modelo de entrada previsto se llama J4 cuyo precio (haciendo todas las conversiones necesarias) resulta inferior a los $199,000 pesos y en Chile ya venden el B15 -más grandecito- que vemos en la foto.

También vendrá la camioneta llamada “Rein” que descubrimos rodando en Cuernavaca (¿o habrá sido una Buick?, es igualita) menos la parrilla que la traía tapada) pero no nos dió tiempo de fotografiarla porque veníamos cansados ya de noche y en la baba comiendo pizza, regresando de probar otro coche en las montañas.

JAC también tiene una gama de autos de tracción eléctrica y muy probablemente los incorporarán a su oferta.